lunes, 26 de julio de 2010

Hola mis parientes y amigos

Por: Herehs Kahgohn

Pues nada que las campañas políticas se han desatado, aflora inmediatamente toda la mugre que hay en el medio. Demagogia y burlas por todos lados. La gente se alborota y cae en el garlito de los mítines, que más parecen comedias chuscas.

Mientras tanto, como el "Tri" anda de gira, ante cualquier gol o triunfo, por pírrico que sea, la gente corre desaforada al Ángel de la Independencia, se desgarran las camisetas y gritan desaforados: ¡VIVA MÉXICO, HIJOS DE LA ……!

Pero, como dijo mi compadre Chano:--"Siempre que pasa lo mismo sucede igual" o, El que por su gusto es güey… hasta la caca le sabe a dulce"

Y el Mariscal alemán que, cuando terminó la batalla de los cañones de Navarone, gritó, desgañitándose:--"¡NO ESTRUJEN QUE AJAN, PORQUE EL ORANGE CRUJE..UND BERGERUTEN MASTIKEN!". Todos se cuadraron, y a otra cosa camarón.

Y hubo alguien que recordó, por aquello del centenario –pero no de oro, sino de la Robolución Mexicana-- la arenga durante la toma de Zacatecas por las huestes de Pancho Villa:--"Arriba muchachos, gritó Pánfilo Natera, adentro no es como afuera, si son muchos pos corremos, si son pocos pos entonces nos escondemos, pero si no hay naiden, pos entonces, ¡adentro muchachos que para morir nacemos!"


FÁBULA DE LA TORTUGA Y LA LIEBRE

Por: Alching  Hadahzoh

(Versión mejorada........y actualizada).

Una tortuga y una liebre siempre discutían sobre quién era más rápida. Para dirimir el argumento, decidieron correr una carrera. Eligieron una ruta y comenzaron la competencia.

La liebre arrancó a toda velocidad y corrió enérgicamente durante algún
tiempo. Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse bajo un árbol para descansar un rato, recuperar fuerzas y luego continuar su marcha.

Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con paso lento, la alcanzó, la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.

Moraleja: Los lentos y estables ganan la carrera.

Pero la historia no termina aquí:

La liebre, decepcionada tras haber perdido, hizo un examen de conciencia y reconoció sus errores. Descubrió que había perdido la carrera por ser presumida y descuidada. Si no hubiera dado tantas cosas por supuestas, nunca la hubiesen vencido.

Entonces, desafió a la tortuga a una nueva competencia.  Esta vez, la liebre corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.

Moraleja: Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.

Pero la historia tampoco termina aquí:

Tras ser derrotada, la tortuga reflexionó detenidamente y llegó a la conclusión de que no había forma de ganarle a la liebre en velocidad.

Como estaba planteada la carrera, ella siempre perdería. Por eso, desafió nuevamente a la liebre, pero propuso correr sobre una ruta ligeramente diferente.

La liebre aceptó y corrió a toda velocidad, hasta que se encontró en su camino con un ancho río.

Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba "¿qué hago ahora?", la tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó a su paso y terminó en primer lugar.

Moraleja: Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar) y cambian el entorno para aprovecharla, llegan primeros.

Pero la historia tampoco termina aquí:

El tiempo pasó y tanto compartieron la liebre y la tortuga, que terminaron haciéndose buenas amigas.

Ambas reconocieron que eran buenas competidoras y decidieron repetir la última carrera, pero esta vez corriendo en equipo.

En la primera parte, la liebre cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río con la liebre sobre su caparazón y sobre la orilla de enfrente, la liebre cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta. Como alcanzaron la línea de llegada en un tiempo récord, sintieron una mayor satisfacción que aquella que habían experimentado en sus logros individuales.

Moraleja: Es bueno ser individualmente brillante y tener fuertes capacidades personales. Pero, a menos que seamos capaces de trabajar con otras personas y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, no seremos completamente efectivos. Siempre existirán situaciones para las cuales no estamos preparados y que otras personas pueden enfrentar mejor.

La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital: cuando dejamos de competir contra un rival y comenzamos a competir contra una situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos nuestros recursos... y obtenemos mejores resultados

(Autor anónimo)

SI ASÍ FUERAN NUESTROS CANDIDATOS, OTRO GALLO LE CANTARÍA A MÉXICO.

"QUE DIOS NOS BENDIGA EN LA MEDIDA QUE LO MEREZCAMOS"

 



El sapo y el príncipe

 
Por: Thaka Vrohn

«Sapos encantados, auténticos y garantizados»

...Así decía el letrero sobre el acuario de cristal, lleno de pequeños sapos, en una tienda. La idea se me hizo medio fumada y la curiosidad me llevó a preguntarle a la mujer que atendía que me explicara. Y me contestó esta jalada: "Se convierten en príncipes, sólo tienes que seguir las instrucciones" y diciendo esto me entregó un pequeño cuadernillo con las instrucciones.

Por supuesto que yo ni le creí, entonces la vendedora tomó uno al azar y me lo dio asegurándome 'TODOS SON IGUALES', "¡Sigue las instrucciones al pie de la letra y mañana a estas horas tendrás a tu príncipe!'".

Al llegar a la casa pensé 'pinche vieja loca, ahora qué voy a hacer con este sapo'. Le marqué a una amiga que al igual que yo tiene una pinche suerte con los hombres bien jodida y le platiqué lo que me dijo la vieja del sapo que convertiría en príncipe (sí claro!).

Cuando colgamos me puse a leer las instrucciones. Bastaba con alimentar al bicho asqueroso cada media hora exactamente, durante 24 horas exactas, día y noche, sin retrasarse ni un minuto, ni saltarse una comida porque de lo contrario, el hechizo no se rompería y el sapo seguiría siendo un asqueroso sapo.  Pero... espérense, que voy leyendo el manual y decía: Aclaración: 'Los sapos encantados se alimentan de amor, cada media hora exacta, debes decirle a tu sapito palabras cariñosas, ternezas, piropos, hacerle sentir que no es un sapo, sino un príncipe, para que efectivamente, se convierta en uno, aliméntalo con amor'.

Yo dije: ¡¡¡no maaamen!!!, ¿Qué clase de chingadera es ésta?. Pero bueno pues a falta de quehacer lo hice, total pinche sapo a lo mejor sí necesitaba amor, miré el reloj que marcaba exactamente las 8:15 de la noche, así que tomé al sapo entre mis manos, y nada más de verle esos pinches ojos tan feos no supe de dónde agarré inspiración y empecé: 'Eres hermoso, te amo'. Me sentí taaan pendeja, pero de repente una luz dorada se desprendió del animalejo, tan intensa que me deslumbró y hasta creí escuchar el sonido lejano de campanas. ¡¡¡A la maaadre!!!...fue mi única expresión, pero al momento de verlo el bicho seguía entre mis manos, un sapo común y corriente, frío y resbaladizo. Pensé que quizá me estaba volviendo loca así que a las 8:45 volví a tomarlo entre mis manos y le dije: 'Eres un príncipe, el más hermoso de todos, te amo' La luz dorada fue ahora más intensa que antes, el sonido de campanas pareció envolverme.

No se qué chingaos me pasaba haciendo eso, pero todo el pinche día, cada media hora estuve diciéndole al sapo las cosas más hermosas que salían de mi cabeza... le hice poesías, le canté canciones, le dije que lo amaba y lo hermoso que era, y cada vez la luz dorada era más y más resplandeciente, el sonido de campanas era más intenso.

Prefería no comer, no ir al baño con tal de seguir con el proceso del pinche sapo feo, todo ese día estuve dedicada a mi sapo.

Al día siguiente, estaba tan cansada que yo creo que me drogó tanto sueño y besé al pinche sapo en el hocico (sí, ya sé? ¡¡qué aaasco!!) Nooo!!! nunca hubiera hecho eso!!!! Me quedé dormida y cuando me desperté ¡había un hombre acostado al lado mío en mi cama! Me quedé impactada o sea el pinche viejo estaba de ¡¡¡no maaameees!!! Buenisisisísimo?... así desnudito listo para comérselo. Él volteó a verme y me dijo: 'Gracias por romper el hechizo, soy tu príncipe, ¿Me amas?', No lo pensé ni dos veces y le contesté: 'CLARO QUE SÍ!!! (es que si lo hubieran viiisto) Estaba más que perfecto, y que me dice:.. 'mientras más me ames más hermoso seré'... Uuuuuta, no cállense, me decía: 'Dime qué me amas'- me pedía, y yo le decía: 'Te amo, te amo, te amo'--. --¿Cuánto me amas?' me preguntaba entonces y yo le respondía: --'¡Mucho, mucho, mucho!'--. --¿Qué serías capaz de hacer por mí?'-- yo como idiota le decía:'¡Todo, todo, todo, tooodooo!'. Claro que le decía todo esto porque no quería perder esas noches de pasión ¿que la neta? ya me uuurgían!

Le compré a mi príncipe ropa, porque no tenía y no podía andar desnudo por todos lados, aunque yo era feliz contemplándolo así, pero no les iba a dar la dicha a las demás viejas en la calle. Claro que el principito resulto ser muy fino y quería que le comprara ropa bien carisísima, AAAh! Y lo tenía que llevar a comer y a cenar a los mejores lugares... Un día, mientras yo aseaba la casa y lavaba su ropa, tomó mi carro sin avisarme y fue y lo chocó, regresó diciendo que me había hecho un favor que el carro estaba feo, que no se veía bien en él. ¡¡¡Y yo aun no terminaba de pagarlooo!!! Pero bueno no sé qué tan endiosada me tenía que no le di importancia, (esas noches....) Claro que el wey era creidísimo y no paraba de decirme: 'Eres afortunada de tenerme a tu lado'... No cualquieraaaa!!! TIENE UN PRINCIPEEEE!!!!!'.

Las exigencias fueron en aumento, además del coche nuevo, tuve que darle a mi príncipe gran parte de mi sueldo, vacaciones etc. para ello, tuve que trabajar horas extras y entonces mi príncipe empezó a quejarse de que no lo atendía (el hijo de su pinche madre), de que pasaba muchas horas fuera de la casa, que se sentía solo y que yo ya no lo amaba como antes. Las cuentas seguían llegando, me daba rabia llegar a la casa a las diez de la noche, después de haber trabajado toooodo el día, y encontrar al tipo viendo la televisión.

Me ví en el espejo: mi mirada estaba apagada, mi cabello necesitaba con urgencia un buen corte, mis manos ásperas, mi ropa.... ¡hacía tanto que no me compraba ropa nueva! para que el cabrón se diera sus lujos y encima dijera: 'los príncipes NO DAN EXPLICACIONES'- Total que el pendejo un día llega y me dice: 'Fui a buscar lo que no tengo en casa, porque tú ya no me amas, ya no me atiendes, no te arreglas para mí, ya no haces nada por mí y si no haces nada por mí, me iré, te dejaré, y si me voy, te morirás de tristeza sin mí, porque tú no quieres perderme, soy un príncipe. ¡Soy lo mejor que tienes en tu vida!'... pensé en la cantidad de cuentas por pagar, en las horas de trabajo extra, en el cansancio, en la frustración y la rabia. Yo estaba encabronadísima, y encabronadísima es poco?, emputadísima es la palabra!!!!.

Agarré el pinche manual de instrucciones y en la última página, con letras tan pequeñas como pulgas, pude leer: 'Para deshacer el hechizo, basta con recordarle al príncipe que es un sapo, basta recordar que tú eres real, basta con recuperar la fé en ti misma y en tu propia fuerza, basta entender que no necesitas príncipes para ser feliz'.

En chinga bajé corriendo las escaleras y me planté delante de mi príncipe, el que de repente ya no me parecía tan hermoso ni tan perfecto y le grité: --'¡Eres un pinche y jodido sapo verde!', '¡Nooo!'-- el wey me gritó furioso. '¡Soy un príncipe, soy lo mejor de tu vida, tú me amas, me necesitas!'. --'¡Eres un pinche sapo verde que da asco!!'--. Le grité de nuevo. '¡Nooo!'--. Dijo ahora, pero en su voz se notaba la inseguridad '¡Tú me amas!, ¡No puedes perderme!'. Me empecé a cagar de la risa y sorprendido preguntó del por qué me reía y le contesté: 'eres un estúpido sapo hueco, quién va a necesitar semejante animal tan asqueroso como tú, bla, bla, bla... Y entre más le gritaba cosas que bajaran su autoestima más chiquito se hacía el wey hasta llegar a hacer un sapo.

En chinga fui a regresárselo a la vendedora, quien sonrió y me repitió de nuevo: --'TODOS SON IGUALES'-- nada más es cuestión de que te endioses con ellos para que se crean la octava maravilla y hagan de ti lo que quieran... Así que cuidado porque hay muchos,



jueves, 8 de julio de 2010

La monjita friolenta

Por: Yosoi Heroh Thiko

Cierta vez, un Cura y una Monja regresaban hacia el convento.
Al caer la noche, vieron una cabaña en medio del camino y
decidieron entrar para pernoctar y proseguir el viaje al siguiente día.
Al entrar a la cabaña, vieron que había apenas una cama. Después de algunos segundos de silencio, el padre dice:
- Hermana,  Usted puede dormir en la cama y yo duermo en el suelo.

Y así hicieron.


A media de la madrugada la
hermana despertó al padre:

-Padre !!! Està despierto?
El padre medio dormido:
- Ahhgggmmmm, hermana, ¿ que pasa? eehhhhhh ..

-Es que tengo frío.  ¿Puede ir a buscarme una cobija por favor?
Si hermana, claro que sí !

El padre se levantó muy comedido, fue a buscar una cobija al armario, regresa y le pone la cobija a la hermana con mucha ternura.
Una hora después, la hermana despierta al padre
nuevamente:

-Padre...padre. ¿Todavía está despierto...?
-¿Qué sucede Hermana? ¿ que sucede ahora...?
-Es que aun tengo frío.  ¿Puede darme otra cobija?

-Seguro que si hermana !!!
Una vez más el padre se levantó, lleno de amor y buena voluntad para atender el pedido de la hermana.
Otra hora pasò, y una vez más, la hermana llamó al padre:
-Padre..... El señor sigue despierto?

-mmmgggg....Si hermana!!! Y ¿que necesitas ahora?!
-Es que no he podido dormir. Sigo con mucho frío.!!!!
Entendiendo las verdaderas  intenciones de la Hermana. El Padre entonces le dice:
-Hermana, estamos aquí los dos solos, cierto?

-mmmm...Cierto contesta la Hermana 
-Lo que pase aquí, y lo que deba de ocurrir, sólo nosotros dos lo sabremos y nadie mas, ¿cierto...?
- Cierto!
-Entonces tengo una sugerencia....  ¿¿Que tal si fingimos ser marido y mujer??
La hermana entonces se llenó de alegría  y responde:
-SI!!!! SI!!!! Padre...!!! Por supuesto...!!!

Entonces el padre cambia el tono de su voz y grita:
-ENTONCES, DEJA DE ESTAR CHINGANDO, PÀRATE Y LEVANTATE A BUSCAR TU COBIJA!!!!!!!!! .....YA ME TIENES HASTA LA MADRE!!!!!!

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¡¡¡ SI PENSASTE QUE IRIA A TENER UN FINAL ERÓTICO, REZA 100 AVE MARIAS Y 200 PADRE NUESTROS,...... SOLAMENTE POR TUS MALOS PENSAMIENTOS!



sábado, 8 de mayo de 2010

Sucedió en aeropuerto de la Ciudad de México

Por: Zoila Elihse
 

Están todos los pasajeros en la sala de embarque esperando la salida del vuelo cuando de repente llega el copiloto impecablemente uniformado con anteojos oscuros y un bastón blanco tanteando el camino..


La empleada de la compañía aclara que, si bien es ciego, es "el mejor copiloto" que tiene la Empresa.


Al poco rato llega el piloto, con el uniforme impecable, anteojos oscuros y un bastón blanco asistido por dos azafatas.


La encargada  de la sala aclara que, también, el piloto es ciego, pero que es "el mejor piloto" que tiene la compañía y que, junto con el copiloto, hacen la dupla más experimentada.


Con todos a bordo, el avión comienza a carretear, tomando cada  vez más velocidad y con los pasajeros aterrorizados….

El avión sigue tomando velocidad pero no despega... continúa la carrera y sigue en tierra….

Cada vez el final de pista está más cerca y en una explosión de histeria general ¡los pasajeros comienzan a gritar desesperados!


En ese momento el avión, milagrosamente, toma altura...entonces el piloto le dice al copiloto...


- El día que los pasajeros no griten,  ¡¡¡ Nos haremos PEDAZOS!!!!!!



 

Experiencia:
 
Así está hoy en México , gobernado por partidos ciegos y mulas que no ven más allá de sus narices, o no quieren ver --que para el caso es lo mismo-- la realidad.  Están esperando que el pueblo ¡GRITE!, para levantar vuelo.




 



sábado, 1 de mayo de 2010

Ca….r….gando al venado

Por: Mahscahme Helpihtoh.

Mayo / 21010

 

Estaba un hombre a la orilla del camino sentado en una piedra, bajo la sombra de un frondoso Huanacaxtle.

Se le miraba triste, meditabundo, cabizbajo; casi, casi a punto de soltar el llanto.

Así lo encontró su compadre y amigo de toda la vida, quien acongojado al verlo en tales fachas, le preguntó el motivo, causa o razón que ocasionaba que él se encontrara en situación tan deprimente.

-Compadre --contestó el interpelado -- ¡Tu pinche comadre! ¡Tu comadre! Esta noche la mato o la desaparezco, pero de que se muere, se muere.

-No la amueles compadre, mejor platícame,  porqué la quieres matar, a lo mejor te puedo ayudar a encontrar una mejor solución al problema.

El compadre, después de limpiarse sus ojos todos llorosos y su nariz moquienta, empezó con su relato.

-Mira compadre, tú sabes que somos muy pobres y en tu humilde casa la única forma de acompañar los frijoles es con un pedazo de carne que tengo que conseguir yendo de cacería al monte. Me tengo que ir con mi vieja escopeta, pasar varios días de sufrimiento y penalidades, salvándome de milagro de los peligros del monte, esquivando víboras, al tigre y la onza; soportar la terrible comezón que me producen las guiñas, garrapatas y piquetes de moscos, y por si esto fuera poco, aguantar cómo me cala hasta los huesos el frío y la soledad de las noches. Luego, por fin, si la suerte me socorre y logro cazar un venado, todavía tengo que cargarlo hasta el rancho y subir la cuesta de la loma donde está mi casa. Todavía no alcanzo resuello cuando aparece mi señora con el cuchillo en la  mano e inmediatamente empieza a repartir el venado entre vecinos y familiares: que una pierna pa' doña Juana... que otra pa' doña Cleo, que este lomito pa' mi mamá , que esto pa'llá, que esto pa'cá y a los dos o tres días allí va tu tonto otra vez de cacería. ¡Pero ya me cansé y esta noche mínimo la asesino.

-El compadre de aquél iracundo desdichado, después de meditar un momento le dio la solución: invita a tu mujer a cargar el venado.

-¿¡Qué!?

-Sí, sí. Mira. No'más no le digas de los maltratos que te pones para cargar el venado. Mejor píntasela bonito. No le hables de las espinas ni los peligros, ni del frío ni el calor. Dile que la invitas a la cacería para que disfrute de los bellos paisajes, del esplendor de las estrellas que te cobijan en la noche, de los manantiales cristalinos que reflejarían románticamente sus imágenes, de sus exquisitas aguas, del aire fresco del monte, lleno de oxígeno, de la graciosa manera en que camina el venado, como si fuera un bailarín de ballet, de el dulce canto de los grillos y los pajarillos silvestres, en fin.

-El compadre siguió el consejo. Por supuesto la convenció. La mujer, entusiasmada, se fue con la falda larga hasta el tobillo, Al cruzar el primer "aguamal" se redujo a minifalda porque la prenda quedó desgarrada entre las púas. La blusa le quedó toda jodida. El calzado se le rompió por los difíciles caminos y, las piedras y las espinas la hicieron sangrar. Las "guinas" y "guachaporis" los traía por todo el cuerpo. El sol le quemó la piel. El pelo se le maltrató: le quedó tieso y desparramado como estropajo. Las manos le quedaron encallecidas al abrirse paso entre el espeso monte.  Toda chamagosa, estuvo a punto de sufrir un infarto al toparse con una enorme víbora. Muerta de hambre, su imagen parecía sacada de un cuento de ultratumba.

Por fin, después de tantos martirios, un día encontraron al venado.  Ella tuvo que contener el aliento y el hombre sigiloso, con la astucia y agilidad de un gato, se acercó a su presa, y con la mirada de un lince localizó el blanco justo para liquidar al escurridizo animal. ¡Bang! Y el venado había muerto.

La mujer no cabía de júbilo pensando que su sufrimiento había terminado, pero no era así.

-Ahora, mi amor, quiero que cargues el venado para que veas lo bonito que se siente --le dijo el hombre masticando rabiosamente cada una de sus palabras. La mujer casi se desmaya ante la desconocida mirada asesina de su marido, pero ante la desesperación por regresar a su hogar no tuvo aliento ni para replicar y cargó el venado hasta su casa cruzando veredas y montañas. 

Despatolada, con las piernas abiertas, jadeando y casi muerta, a punto de tronarle el corazón, llegó y depositó el animal  en la sala de su casa. Los niños y sus amiguitos, hijos de los vecinos, salieron a recibir a sus papás cazadores y acostumbrados a la repartición, le dijeron a su mamá con alegría:

-Mamá, apúrate a repartir el venado porque la mamá de Pepito ya está desesperada.

-¿Qué pedazo le llevo a mi tía?, le dijo otro.    

La señora, tirada en el piso, hizo un esfuerzo sobrehumano para levantar la cabeza y con los ojos inyectados de sangre volteó a ver a los niños y agarrando aire hasta por las orejas, les gritó:

 -¡¡¡Este venado no me lo toca NINGÚN HIJO DE PUTA !!! y tu Pepito, ve y dile a tu mamá que vaya mucho a CHINGAR  A  SU MAMACITA.

 

"REFLEXIÓN"


 Para valorar el esfuerzo ajeno y respetar en su real dimensión el trabajo de los demás, todos debemos aprender a "ca…r…gar el venado".

 



lunes, 12 de abril de 2010

El erudito Susuki


 Por: Achin Gahos

Un Niño Japonés llega a Estados Unidos y el papá lo inscribe en una escuela…

El primer día de clase, la maestra presenta a Susuki, hijo de un empresario japonés, a los chicos de sexto grado.
Luego la maestra les dice a los alumnos:

 -Empecemos repasando un poco de historia de América del norte y del sur.
 -¿Quién dijo "Denme la libertad o denme la muerte"?

 La clase se quedó callada, excepto Susuki:

 -Lo dijo Patrick Henry, en 1775.

 -¡Muy Bien!
 
-¿Quién dijo "El gobierno del pueblo, para el pueblo no debe desaparecer de la faz de la tierra"?

 De nuevo, ninguna respuesta de la clase, salvo Susuki:

 -Abraham Lincoln, en 1863.
 
  La maestra asombrada, les dice:

 -Chicos, debería darles vergüenza. Susuki que es nuevo en nuestro país, sabe más de nuestra historia que ustedes…

 La maestra alcanza a escuchar un susurro:

 -¡A la mierda con los malditos japoneses!
 

 -¿Quién dijo eso?, preguntó la maestra.

 Nuevamente Susuki levanta la mano y dice:
 -General Mc Arthur, en 1942.
 
  La clase queda muda y uno de los chicos alcanza a decir:

 -¡Voy a vomitar!
 
La maestra trata de ver quién fue el alumno irrespetuoso:

 -Ya está bien, ¿quién dijo eso?
 
  Y Susuki dice:

 -George Bush padre, al primer ministro japonés, en 1991.
 
Uno de los alumnos, furioso, le grita al japonés desde el fondo:

 -¡Chupame ésta!
 
  Susuki, casi saltando en su silla, le dice a la maestra:

 -Bill Clinton a Mónica Lewinsky, en 1997.
 
El alumno que era el número uno de la clase gritó:
 

 -¡Yo era el primero hasta que llegó este japonés de mierda!
 
  Y Susuki contesta:

 -Mario Vargas Llosa - Elecciones peruanas, en 1990.
 
  La clase entra en un estado de histeria.

 La maestra se desmaya, cunde el caos…
 
Mientras los chicos se arremolinan alrededor de la desvanecida maestra, uno de ellos exclama:

 -¡Chingado, la cagamos! ¿Y ahora cómo arreglamos este Desmadre?
 
Y Susuki responde:

 Felipe Calderón, Ciudad Juarez, Febrero del 2010.